Hola a tod@s:
En esta nueva entrada voy a tratar de explicaros algunos conceptos básicos acerca del funcionamiento de los aparatos de aire acondicionado que muchos tendréis en casa y daros una serie de pautas básicas para que cuando compréis aparatos nuevos tengáis conocimientos suficientes para saber en todo momento lo que estáis comprando.
Para comenzar vamos a tratar de entender cómo funcionan los aparatos de A/A que podemos encontrar en nuestra casas. Fundamentalmente el sistema más empleado es el de split; este sistema pertenece a los equipos denominado de aire-aire, es decir, tanto el el enfriamiento del gas frigorífico como el enfriamiento del aire de la estancia, se realiza con aire. En el caso de los sistemas de split, el conjunto suele estar compuesto por una máquina exterior (condensadora) y una unidad interior (evaporadora), ambas máquinas están unidas por dos tuberías que conducen el gas refrigerante y una serie de cables que dan alimentación y orden de paro-arranque. Mucha gente piensa que la máquina exterior coge aire y nos lo impulsa dentro a través de la unidad interior o split, pues no, la máquina exterior se limita a refrigerar el gas del sistema, que se desplaza frío al interior de casa donde gracias al ventilador del split, consigue rebajar la temperatura del aire.
A continuación aparece un esquema de funcionamiento de un circuito frigorífico básico de cualquier aparato de A/A que podamos tener por casa:
Las zonas marcadas con 1 y 2 corresponden a la parte del sistema ubicado dentro de casa, mientras que las zonas 3 y 4 corresponden a la máquina exterior.
En la zona 1, el gas refrigerante está a baja temperatura y presión; en este momento, el split toma aire del interior de la habitación, lo hace circular al rededor de un serpentín cargado de gas refrigerante que sigue frío y a baja presión y lo devuelve a la estancia a una menor temperatura de lo que entró en el split. Una vez en la zona 2, el gas acaba de salir del split y ha entregado todas sus frigorías al aire de la habitación de forma que su temperatura y presión han subido. En este paso el gas refrigerante abandona el interior de la vivienda y marcha a la máquina exterior. En esta zona 3, el gas entra en un compresor que hace que el gas pase a tener una alta temperatura y presión, al salir de este, se vuelve a encontrar con un serpentín al rededor del cuál circula aire de la calle impulsado por un ventilador, de esta forma el gas pasa a estado líquido aunque sigue estando a elevada temperatura y presión. Por último pasa a la zona 4 donde encontramos una válvula de expansión que devuelve el gas a su estado inicial de baja temperatura y presión listo para volver al split y comenzar su recorrido de nuevo.
Para equipos con bomba de calor, el sistema es el mísmo con la única diferencia de la existencia de una válvula que permite invertir el sentido de circulación del gas de forma que donde antes el gas entregaba frío ahora entrega calor y viceversa.
En el caso de viviendas con aire acondicionado por conductos, el funcionamiento es el mismo que el de este caso, la diferencia radica en que en lugar de tener un aparato exterior y otro interior por estancia, únicamente existe un aparato en el exterior y otro en el interior (normalmente escondido en falsos techos) que es el encargado de coger aire de la estancia, refrigerarlo gracias al gas refrigerante y volver a impulsarlo a la estancia a través de una red de conductos de aire.
Ahora que tenemos una idea de como funciona el sistema, vamos a elegir qué tipo de equipo nos interesa comprar.
No quiero dejar de hablar del tema de las pre instalaciones que nos venden cuando adquirimos una vivienda nueva; dado el boom inmobiliario que vivimos años atrás ha sido bastante habitual que las constructoras e inmobiliarias hayan descuidado la calidad de las construcciones ya que se vendía todo. Por ello son muchos los propietarios que a la hora de instalar el sistema de A/A por conductos se han encontrado con que las tuberías de gas refrigerante no era válidas, o que estas estaban taponadas por escombros de la obra, que solamente existía el hueco para las tuberías pero no había tales tuberías o algo bastante típico, que no había red de conductos de aire por la casa lo que hace que haya que demoler los falsos techos para su instalación. Por ello, si pensáis aprovechar una pre instalación, antes de comprar nada pedir a un instalador que revise su estado y así sabréis qué os conviene comprar.
Todos estos equipos los podemos encontrar que solo refrigeren o si lo preferimos que también calefacten gracias a la bomba de calor.
En cuanto a los consumos eléctricos, hay que decir que cualquiera de estos sistemas tienen un elevado COP, es decir, consumiendo al rededor de 1000 W/h son capaces de producir unos 2800 W/h de frío o 3200 W/h de calor, lo que si lo comparamos con una caldera tradicional de gas natural supondría no producir más de 900 W/h de calor. Por tanto podemos decir que no se trata de equipos especialmente gastones.
Tipologías por funcionamiento: en la actualidad en el mercado podemos encontrar dos tipos de equipos, los equipos On-Off y los Inverter. Los equipos On-Off, empiezan a ser difíciles de encontrar debido a que diversas normativas han ido prohibiendo los equipos menos eficientes al igual que ha pasado por ejemplo con las calderas tradicionales que se han visto sustituidas por calderas de condensación. Este sistema solo dispone de un rango de potencia, es decir, si nosotros pedimos por ejemplo una temperatura de 24 ºC, el sistema empieza a funcionar a máximo régimen consumiendo el total de su potencia; en el momento en el que la estancia llegue a la temperatura consignada la máquina parará dejando en funcionamiento únicamente el ventilador del split para mover el aire; en el momento que la estancia necesite volver a ser refrigerada la máquina volverá a arrancar. El problema de este sistema de paro-arrarque es que un motor eléctrico al ponerse en funcionamiento tiene unos picos de consumo que pueden llegar al triple de su consumo habitual. Los equipos Inverter por su parte solamente hacen un arranque desde parado, cuando encendemos la máquina, de forma que una vez que la estancia está a la temperatura de consigna, el motor reduce su régimen modulando de esta forma su consumo a lo largo del día. Este sistema conlleva ahorros de hasta un 30-40%, se consigue mantener una temperatura más estable y la duración del equipo suele alargarse. Aún así, si disponemos de máquinas On-Off quizás es conveniente plantearse si una máquina Inverter realmente nos compensa ya que hay usuarios que ponen a funcionar las máquinas en contadas ocasiones, lo que seguramente hará que el sobrecoste de este sistema quizás no sea rentable para nuestro caso particular.
En cuanto al cálculo de las potencias necesarias, es algo que no conviene tomarse a la ligera ya que intervienen numerosos factores que pueden llegar a hacer que pese a comprar la máquina más eficiente del mercado, si no está bien calculada la potencia necesaria, el ahorro que pensábamos que íbamos a obtener se vaya al traste. Como una primera aproximación, podemos hablar de una máquina de 1800-2000 frigorías para una habitación de 10-15 m2 y una máquina de 2800-3000 frigorías para un salón de hasta 25 m2, pero siempre teniendo en cuenta los factores particulares de cada estancia como: orientación, aislamiento, si nos encontramos en un bajo-cubierta, ocupación, presencia de aparatos que generan calor como ordenadores o zonas de cocción en cocinas, presencia de grandes ventanales, horario de uso, fiabilidad necesaria del sistema, etc.
Por tanto, mi consejo a la hora de elegir equipos de A/A para nuestra casa sería, si podemos, optar por un profesional que venga a casa y haga un estudio de nuestras necesidades; en caso de que decidamos acudir directamente a una tienda y elegir allí lo que queremos, tendremos que medir la estancia (importante medir la altura también), ver la orientación, el aislamiento, cual es el uso de la estancia, cuantas horas queremos que funciones al día, diferentes posibles ubicaciones de los equipos, etc.
En el caso de que vayamos a comprar directamente nuestros aparatos sin el consejo de un instalador, no podemos olvidarnos de que la instalación debe ser hecha por un profesional acreditado para garantizar una correcta instalación y que si el día de mañana nuestro aparato falla y necesitamos la atención del SAT en garantía, si el aparato no ha sido instalado por una persona autorizada, estos no se harán cargo de la reparación.